¿Para qué nos comunicamos?
Hoy pensaba en esa pregunta. La razón tras nuestros temas de conversación o nuestras frases en una conversación con otro. Sé que a veces no tenemos conversaciones profundas, a veces solo rellenamos el espacio para que no ocurra un silencio que pueda incomodar la compañía....pero hay otras veces que demostramos tanto con nuestras palabras como con nuestros silencios. Claro que si la conversación surge de manera presencial también le añadimos los condimentos de nuestra postura, los movimientos de nuestras extremidades, ojos y expresiones faciales, e incluso....y quizás sea un poco paranoica, nuestra respiración. Por ejemplo, cuando hay una reflexión sobre relaciones interpersonales: Al hablar, puedes decirle a alguien qué acciones realizas y por qué, como también, cuál sería el acto de reciprocidad que esperas. Acá hay dos opciones: lo expones para que tu interlocutor sepa a qué atenerse si llega a estar en la misma situación contigo y que esperas, ó, de manera indirecta reci...