Ese chico del limbo

Pensar que ahora revolcarnos seria tan sencillo como invitarte a mi casa y hacerlo. Aun así no lo deseo. Creo que jamás podría, pese a nuestro lazo, nuestra unión indescriptible que perdura...ese amor y odio que yace en nuestras memorias y corazones.

Somos dos zorros viejos con miles de historias y que aun piensan en un pasado que se les fue de las manos. De una estudiante que creía tener el control y que reñía sus fuerzas con un oponente que parecía digno. 

Ninguno de los dos llego a lo físico...nuestra relación se baso en la mente...en cuál dominaba a cuál o quien enamoraba a quien...
Sabíamos que lo físico mataría nuestros deseos verdaderos.

Somos objetos en la vida del otro...y aún estamos de tope de puertas....en ese campo gravitatorio confuso.

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