Dicen que cuando un ángel pierde una de sus alas debe bajar al mundo humano a encontrar la que le hace falta para poder renacer, el ala se crea de esas buenas acciones y hermosas vivencias que se tengan, pero qué pasa si siendo un ángel en el mundo terrenal sin un ala te encuentra con un desterrado de los cielos? Lo supe desde que lo conocí, cuando nuestros ojos se cruzaron la primera vez, sus ojos casi negros con los míos azules. Y fue como decaer en un torrente de emociones conocerte, desde un inicio la química de nuestros cerebros reaccionaba al otro con una fuerza de atracción que superaba los límites humanos. Quise creer que simplemente me estaba dejando consumir por los fuegos del infierno que me pretendían con tu sonrisa, pero yo mismo estaba sucumbiendo a tus palabras, a tus ojos, a tus miradas, a tus roces....a tu cuerpo.... Esa noche no fue distinta mientras escuchaba la puerta cerrarse tras de tí al entrar en mi cuarto. - Satoru...estas despierto? - Sé que percibiste mi...