Esa hambre deboradora
Fue algo extraño, no pensé que no comer me abriría el apetito animal. Fue algo extraño que mi olfato despertará y de pronto al bajar las escaleras me encontrará mirando a la chica que subía con desespero, iba a abalanzarme encima y morder su cuello, saborear su sangre y comer su carne. Todo de ella me parecía suculento. Sobre todo sus manos, siempre me han gustado las manos de la gente, es algo tonto...pero me encantan y las de esa chica eran una fiesta. Mi estómago ruge tan fuerte que mire a la chica para ver su reacción, mi boca salivaba tanto que tenía que tragar cada minuto. Hice un esfuerzo tremendo para apartar mi vista de ella y seguir caminando, pero mi nariz al pasar cerca me hizo seguirla un poco con mi rostro para saborear cada muestra de aroma de ella....como cuando hueles un delicioso plato de comida que no puedes probar como para poder comer a través del aroma. Seguí mi camino a casa. En mi mente creo que podía oler a esa chica todavía, eso hasta que paso otra...no...

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Disfruta la lluvia.